Licorice Pizza (Licorice Pizza)
Dirección: Paul Thomas Anderson. Guión: Paul Thomas Anderson. Intérpretes: Alana Haim, Cooper Hoffman, Sean Penn, Bradley Cooper, Tom Waits, Benny Safdie, Joseph Cross, Skyler Gisondo, Mary Elizabeth Ellis, Ryan Heffington, Nate Mann, John Michael Higgins, Harriet Sansom Harris. Duración: 133 m. Año: 2021. Producción: EE.UU. y Canadá.


Destaca por encima de todo una ambientación espectacular que, a través de la impecable puesta en escena, la excelente banda sonora y la contextualización social, sumerge al espectador en esa época de principios de los 70 como si la estuviera (re)viviendo. Y eso de identificarte con lo que ves no es ni más ni menos que buen cine. Además, la historia de chico conoce a chica que protagoniza la cinta huye desde el principio de cualquier lugar común, de modo que se las apaña para contar lo de siempre pero de una manera distinta, en todo momento reflejando la tensión y la emoción de las nuevas experiencias. No inventa nada, pero esos personajes y esas situaciones se quedan en la retina.
Cinelandia.
Es, sin ninguna duda, un cineasta con un universo particular Paul Thomas Anderson y, normalmente, tengo la fortuna de conectar con él a través de sus filmes. Una fresca, sincera y honesta historia de amor, no exenta de dificultades, vertebra este homenaje a la ciudad de Los Ángeles en los años 70 del siglo pasado como muestra de ese sueño americano donde todo es oportunidad y al mismo tiempo peligro, donde la inocencia y la ilusión son acechadas por el posibilismo más turbio y donde lo estrambótico y excesivo está a la orden del día. Cierto es que la sutileza y estilo elusivo del director norteamericano corren el riesgo de interpretarse como dispersión e insustancialidad, ahí ya cada cual que decida...

Álex.